Las previsiones más siniestras son de Deutsche Bank: España decrecerá un 2,6% en 2009
La economía española se contraerá un 2,6% el próximo año y un 1% en 2010, aunque registrará un crecimiento positivo del 1,3% al cierre del presente ejercicio, según las últimas previsiones económicas elaboradas por Deutsche Bank, las más pesimistas hasta la fecha. Pero las malas previsiones de la entidad alemana no acaban aquí: el déficit público cerrará 2008 en el 0,7%, para elevarse el próximo año hasta el 4,7%
Como vemos en el titular, parece que según las previsiones del Deutsche Bank, España será uno de los países más castigados por la crisis, en parte por su dependencia, a la que ya hice referencia, del sector inmobiliario. Se prevé una caída del consumo y un aumento del paro, así como uno de los países que llegará a tener mayores niveles de deuda y de déficit.
Como era de esperar, a pesar de ser éste uno de los análisis más pesimistas sobre la situación futura de Europa, las previsiones sobre el futuro son cada vez peores y nos lleva a encontrar fallos de los que tendríamos que reponernos, como la citada dependencia energética o de un sector en concreto. Estos momentos de crisis deberían ser utilizados para cambiar, para apostar por nuevas infraestructuras y apoyar la investigación y el desarrollo, sin embargo no está siendo así, en vez de cambiar las infraestructuras, nos empeñamos en poner pequeños parches sobre algo que está cayendo, y en vez de destinar dinero a investigaciones sobre cómo mejorar la productividad o el desarrollo de otros tipos de energía, nos empeñamos en regalar miles de millones de euros a los que nos han metido en todo esto.
Otro caso a destacar es, que en esta crisis, es de cobertura global, no hay un grande que nos pueda sacar del hoyo ni un país que tire del carro, dependemos de los países emergentes que maquillan algo las estadísticas mundiales de crecimiento pero no tienen suficiente tirón como para sacarnos de aquí. Además, los países desarrollados tendrán más dificultades en salir de la crisis (siendo EE. UU. una de las economías más castigadas), para acelerar la recuperación de todo esto, se recomienda a los Gobiernos estatales que intervengan haciéndose cargo temporal de las deudas de empresas privadas para evitar más quiebras empresariales, para así reducir el desempleo y los despidos, y con ello evitar que el consumo caiga aún más, que se reduciría a mínimos si no conseguimos la estabilización de las deudas empresariales. Además también sería preciso las medidas de carácter fiscal y monetario para impulsar la demanda doméstica, aunque en este caso en España nos veremos algo condicionados por las políticas llevadas a cabo por la Unión Europea.
sábado, 20 de diciembre de 2008
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